«Es obvio que estamos frente a un dibujante
de singular destreza, pero más aún, ante un artista
de acabado oficio, que sigue a su obra paso a paso, desde el yeso
a través de cada una de las delicadas etapas del proceso
de fundición, con un rigor y un conocimiento técnico
poco comunes. Solo así se explica la maestría del
ritmo en la expresión del movimiento, el vigor y la dinámica
generados por el relieve del modelado y el dominio del matiz en
el acabado del bronce».
Peter Soehlke |